En Carrera de Helados, los jugadores se convierten en maestros heladeros que deben competir por ser los más rápidos en montar los pedidos de sus clientes. No se trata solo de un juego de tablero, sino de un desafío de coordinación y equilibrio. Utilizando componentes físicos que imitan cucuruchos y bolas de helado, los niños deben apilar los sabores correctos en el orden exacto que dictan las cartas de pedido. Pero cuidado: íel helado es resbaladizo! El primero en completar su torre de helado sin que se derrumbe y llegar a la meta, gana la partida.